domingo, 20 de agosto de 2017

De terror y política




Parecer ser, según dicen los que llevan la batuta del atentado de Barcelona, que fue un imán el que produjo el cambio de mentalidad en los jóvenes musulmanes que llevaron a cabo la matanza en las Ramblas; parecer ser.

          Y que la cosa pudo ser semejante a aquella matanza de Atocha si no estallan unas bombonas de butano en una casa de Ripoll donde se “jugaba” a un cierto manipuleo con productos de satán. Hubo tres muertos en la explosión y se anda buscando en los restos de uno de los fallecidos pruebas que certifiquen la identidad del imán; ello, por favor, no quiere decir, en el caso de que fuese así, que todos los imanes son adoctrinadores del terror; pero con uno basta para estar mosqueado.

          Creo que mañana se va a celebrar una gran manifestación en Barcelona para demostrar que no existe miedo alguno para protestar por los cobardes atentados; las CUP, ya saben, la organización donde la mayoría de sus militantas lucen el mismo corte de pelo que Anna, no asistirán a dicha convocatoria si el Rey Felipe VI asistiera a la misma por financiar a los terroristas yihadistas. ¡Toma ya!

          Y mientras la Generalitat ha protestado ante la Embajada de los Estados Unidos de América por haber colocado una bandera española en señal de luto en Washington, el muy capullo Consejero de Interior de la Generalitat ha diferenciado entre víctimas catalanas y españolas; vamos que del terror estamos pasando a la política que, bien pensado, no deja de ser otra forma de terror más apaciguado.

          Este ataque terrorista ha venido a olvidar los sucesos de Sabadell cuando la concejala de cultura, para ponerse al día en la Ley de Memoria Histórica en lo referente al nuevo callejero, solicitó de un historiador que le diese una lista de calles que debían cambiar de nombre, y el historiador, es un decir, apuntó entre otros, que debían ser retirados de la circulación los rótulos de Antonio Machado, Quevedo y Goya, entre otros, por españolistas y anticatalanistas.

          España, con permiso de unos y otros, está de luto.

sábado, 19 de agosto de 2017

Asesinos, psicópatas... sencillamente "terroristas"




Además de la I y II Segunda guerras mundiales, nacidas por motivos económicos y de expansión territorial, y alimentada la segunda por ideologías como el fascismo, nacismo y comunismo, Europa, cuna y madre de la cultura judeo-cristiana, se vio sumida anteriormente en guerras de religión y en tenebrosas y macabras tinieblas de caza de brujas, llámese Inquisición y derivadas, por cuestiones de fe ciega con olvido de la razón.

            Hoy en día, si exceptuamos algunos minúsculos grupos de radicales de la fe, el resto, millones de europeos saben -sabemos- perfectamente de la convivencia entre fe y razón, y si me apuran en demasía, apostamos más fuertemente por la razón que por dogmas y mandamientos que provienen de la organización llamada Iglesia, aunque esta intente apoyarse en los libros llamados sagrados.

            Tras el atentado en Barcelona corre por las redes sociales este mensaje: “Los terroristas no tienen credo ni ideología: SON ASESINOS… NO LO OLVIDEMOS…”. Personalmente, pero que muy personal, tengo la extraña sensación de intentar salvar de la quema a los terroristas que en nombre de Alá han creado el terror, que no el miedo, masacrando al paso acelerado de una furgoneta a niños de tres años de edad, mujeres de cuarenta y personas de la llamada tercera edad; como si nosotros, hombres y mujeres que pensamos, pudiéramos creer que todos los musulmanes fuesen unos terroristas.

            No todos los vascos son unos terroristas, pero sí aquellos de ETA que con credo e ideología enseñaron a más de uno -entre ellos me introduzco- saber lo que es el terror observando los bajos del automóvil, cambiando a diario nuestro normal caminar y pararnos en ocasiones para observar si seguía tras uno aquél que me encontré al volver una esquina.

            Queridos lectores estos, los que han perpetrado este acto terrorista y otros por el estilo, no son asesinos “a secas” sino terroristas que obedecen a ciegas algunos versos que dejara escrito el profeta Mahoma, por ejemplo ese que reza: Sura 4, versículo 74 del Corán
"¡Quienes cambian la vida de acá por la otra combatan por Alá! A quien, combatiendo por Alá, sea muerto o salga victorioso, le daremos una magnífica recompensa".

          Eso lo practica una minoría musulmana, pera esa “pequeñez” posee ·credo e ideología”.

domingo, 13 de agosto de 2017

FERIA DE MÁLAGA




Malagueños: abrid el baúl de los objetos olvidados y depositad en su fondo los fármacos y la mala leche por la crisis económica. Alejad con ceremonias los fantasmas del sueño y del aburrimiento, preparad con bálsamo de corredores los pies adormecidos en los tajos del trabajo. Poned vuestro cuerpo bajo la ducha de la alegría, y que ella riegue la mediocridad de nuestra existencia. Sazonad con especia de picardía vuestras carnes, quebrad el candado del alma y que el misterio de la ciudad que todo lo acoge y todo lo silencia alumbre la sombra de nuestras vidas.

           

Trinitarios y percheleros, capuchinos y espíritus de la Coracha, jóvenes y ancianos, paleños, gentes del Compás, gitanos de la Cruz Verde y Los Negros, vecinos de Huelin, panda de los Montes, hombres y mujeres de Maqueda y Campanillas, cofrades con castañuelas y timbales, rameras y gays, políticos y locos, gorrillas y mozas: el pecado nos espera.

           

Nos temen los puros, cautos y vírgenes sin mancha. Se encienden lamparillas de aceite por nuestra salvación eterna y se rezan rosarios por los claustros. Antorchas, camino del Seminario, alumbran las estaciones del Vía Crucis y llegan los brujos para sanar la ciudad después de nuestro canto a la alegría.

           
Sacad los trajes de lunares, el sombrero de ala ancha, encended en el cuenco de la mano la llama de la hospitalidad, rebautizad Málaga, la señora, la ciudad, la tierra, la locura y el jolgorio.

           
Que suenen, repiquen y cabalguen verdiales y malagueñas; que corra como río el Baco dulzón de nuestros Montes; que los enamorados se besen y copulen sin descanso para escándalo de los puros; que restalle el látigo y doblen los aburridos y beatos la esquina que los condena a la nada.

           
Hoy es feria, el reencuentro, el preludio de una semana sin descanso, el juego de los cuerpos apretujados, el guiño que conduce al camastro; hoy toca desvestirse de pudor y presentarse al mundo tal como se es.

           
Que un beso cubra Málaga. Es feria, la nuestra, la vuestra, la mejor, aunque yo me quede a la espera de la brisa de levante que acaricia la frente del mendigo rico.